PRECEDENCIAS

El Protocolo Oficial de Estado en cualquier país, se basa en dos fundamentos esenciales:

  • La normativa legal vigente, ya sea de carácter nacional, regional, autonómico o local.

La parte reglada se sustenta en los contenidos de la Constitución Española de 1978, que consagra un sistema y unas instituciones que han de tener su fiel reflejo en el entramado normativo que afecta a la organización de los actos oficiales y las precedencias de sus autoridades.

Una de las características de las normas jurídicas en el campo del protocolo es que sus destinatarios son, normalmente, los entes públicos, que se ven obligados a respetarlas.
 
Otra es la importancia que tiene la determinación de su ámbito material de aplicación, su obligatoriedad queda limitada a los actos oficiales del sector público, aunque se pueda utilizar sus pautas en actos privados en los que participen representantes de poderes públicos.
 
Las normas de protocolo aplicables a actos públicos oficiales están recogidas en el Real Decreto 2099/83, del 4 de agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias del Estado. Es la norma básica a la que se atendrán todos los actos oficiales, ya sean de carácter general o especial.
  • Las costumbres y tradiciones inveteradas.

La costumbre y la tradición tienen rango de norma en protocolo, y deben cumplirse, pero buscando la integración de los nuevos factores.

Se respetará la tradición inveterada del lugar cuando, en relación con determinados actos oficiales hubiera asignación o reserva a favor de determinados entes o personalidades.
Precedencias de las Autoridades Oficiales
 
Como se ha dicho anteriormente, las precedencias oficiales están recogidas en el Real Decreto 2099/83 del 4 de agosto, los puntos claves de este decreto podemos resumirlos en:
  • Mayor valencia a las investiduras electivas y de representación que a las definidas por designación.
  • Mayor reconocimiento a las instituciones del mundo de la cultura.
  • Creó la Jefatura de Protocolo del Estado, encargada de aplicar las normas del mencionado ordenamiento.
  • La presidencia será ocupada por la autoridad que organiza el acto.
  • Confiere mayor prelación a la autoridad de la propia residencia.
  • Legaliza los usos y costumbres.
  • Establece tres rangos de ordenación: el individual o personal, el departamental y el colegiado.
  • No se reconoce la presidencia a la autoridad que se representa (sustituciones).
  • Establece el ordenamiento, tanto en actos celebrados en la Villa de Madrid, como en las Comunidades Autónomas.
  • Los presidentes de las autonomías se ordenarán de acuerdo a la antigüedad de la publicación oficial del correspondiente Estatuto de Autonomía, y, en su caso, por la antigüedad de los presidentes.
  • El alto personal que acompaña a SS.MM los Reyes en actos oficiales se situará en un lugar especial próximo a las reales personales, pero sin interferir el orden general y de precedencias.
  • Regula el ordenamiento de los Embajadores de España en el extranjero cuando representantes de los Gobiernos antes los que se han acreditado visiten oficialmente nuestro país.
  • Equipara al Presidente de la Diputación Foral de Navarra con las demás autonómicos, así como al Presidente del Parlamente Foral de Navarra con los de la Asamblea Legislativa de las Comunidades Autónomas.


 
 
 
 
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...